Antes los objetos se hacían para durar, para ser reparados. Hoy se hacen en grandes cadenas de producción con el único fin de ser caducos. Ya no se repara ni se cuida con mimo objetos y artículos que nos acompañaban toda la vida, que nos servían durante generaciones. Los artesanos tradicionales han desaparecido, y en su lugar solo existen puntos de desperdicios y cadenas de ventas de baratijas. Puro consumismo decadente.

Sé bienvenid@ a Duraderos, el primer blog de consumo en donde nos fijamos en la fiabilidad de los productos y en su utilidad práctica. Aquí te hablaremos de los objetos y artículos hechos para durar y para resistir el más rudo trato diario, nuestro ritmo. Hechos como antes. En una palabra: duraderos.

www.Duraderos.Blogspot.com

22.2.18

Wurth, obligado a retirar de la venta dos modelos de botas de seguridad


Por desgracia últimamente los defectos en zapatería de uso profesional cada vez están más a la orden del día, pero cuando son marcas de renombre que, supuestamente, no deberían permitir este tipo de reducción en su calidad ni en su homologación, resulta más grave aún.

Éste es el caso de la multinacional Wurth, una marca que se ha visto obligada a retirar del mercado (y de la venta, caso de que se encontrasen en alguna tienda) dos de sus productos, en concreto las botas de seguridad Modyf (M416131) y las Aquila (85476), unas botas que, para más escándalo, fueron fabricadas recientemente, el año pasado.

18.2.18

Cómo la presión ha llevado a que un producto cambie de nombre


No suele ser habitual, pero a veces ocurre. El nombre de un modelo de cualquier producto, pero sobre todo de un coche, suele ser algo muy importante, en el que se invierte mucho dinero y medios, porque tiene que identificar perfectamente lo que ese producto quiere transmitir. Pero cuando esto no sale tan bien, y el nombre lleva a problemas, el fabricante (o la marca que lo comercializa) suele resistirse a cambiarlo.

Pero otras veces la marca obra con lógica y, aunque tarde, hay que reconocerle a Kia su mérito. El fabricante coreano tenía como uno de sus modelos más famosos y exitosos del segmento C (utilitarios por encima de los compactos medios) el Kia cee'd. Este curioso y "molesto" nombre era un quebradero de cabeza constante: a veces se escribía como Cee'd, otras como C'eed, y otras como ceed. Desde hace tiempo algunos decidimos nombrarlo con la lógica más razonable y que debería haber sido la que tendría que haber elegido Kia al traerlo a Europa: "Ceed".

18.1.18

El resurgimiento de los móviles Nokia (sin Nokia)


Me ha llamado la atención una serie de teléfonos móviles que se pueden ver en el mercado, con un diseño calcado a muchos de los antiguos Nokia. Tienen modelos que se parecen muchísimo a los Nokia X2, a los famosos Nokia N97, o a los preciosos Nokia N8. Aunque en diseño, repito, son muy parecidos, una de las cosas más notorias de ellos es que mientras el Nokia N8 original costaba casi 600 €, éstos nuevos modelos cuestan una sexta parte: unos 100 €. Además, los móviles (o smartphones, en el caso del N8) no poseen marca alguna, por lo que exceptuando que carece del logo de Nokia, pasaría perfectamente por un modelo original de Nokia. Imaginaros: el N8, un modelo que en su día era inalcanzable para muchos (entre ellos yo), ¡y que ahora podemos conseguir por 100 €! Parece un sueño.

Ahora bien, ¿quién se esconde detrás de esta -a priori- genial idea?

23.12.17

El "regalo" de Navidad de Movistar


Durante las fechas navideñas es costumbre hacerse regalos. Las familias, los amigos, e incluso entre compañeros de trabajo, se hacen regalos deseándose mutuamente que el nuevo año llegue con fortuna y con grandes beneficios.

Pero no es así entre las multinacionales como Movistar, siempre tratando de aprovechar la menor oportunidad para ver cómo pueden "colar" sus abultadísimas tarifas en la ocasión que tengamos la guardia más baja. Y tanto es así que en Telefónica aprovechan estas fechas para darte un "regalito", pero éste de otro tipo, que no es más que incrementos en sus tarifas.

20.12.17

Ellos venden aquí, nosotros vendemos allá


En un mundo globalizado las reglas de juego y los consumidores objetivo cambian totalmente. En un entorno en el cual los mercados están abiertos y cualquiera puede competir ofreciendo los precios más bajos que sean posibles, cualidades antaño muy apreciadas como la durabilidad o la capacidad de que el producto sea reparable pierden importancia frente a lo fácil que es conseguir ese producto y reemplazarlo. Los productos -como la comida que lleva ese apelativo- se vuelven "basura" antes incluso del primer uso, a veces nada más sacarlos de la tienda.

Las marcas de toda la vida que ofrecían artículos de mucha calidad no pueden competir en ese entorno, pero en estos últimos años se está produciendo un hecho curioso: nuestras marcas "valiosas", son cada vez más apreciadas en los países de los cuales parten los productos que, en su día, les quitaron su sitio en el mercado.